En muchos países de Latinoamérica es la norma, pero en Israel son pioneros: Hapoel Katamon Jerusalem es un club fundado, sostenido y dirigido por sus propios hinchas, con un compromiso social poco frecuente en el ámbito del fútbol profesional. Muchos de esos socios e hinchas son de origen latinoamericano, que hicieron Aliá desde países con una fuerte cultura futbolística como Argentina, Uruguay, México, Brasil y Paraguay. Se llaman “Los Latinos de Katamon”, son parte de la vida del club y en el torneo que empezó este mes prometen estrenar su propia bandera. Adentro de la cancha mal no les va: en 12 años de vida ascendió tres veces y aspira a llegar pronto a la máxima categoría.