El Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas de Egipto advirtió ayer que no tolerará presiones, justo antes de una nueva manifestación prevista en la emblemática plaza Tahrir para pedirle que acelere la transición y traspase el poder a los civiles. En la víspera de las primeras elecciones legislativas desde la caída de Hosni Mubarak en febrero programadas para hoy y consideradas como una etapa crucial de la transición, no se entrevé una solución a la crisis política, que se ha exacerbado desde que los militares designaron el viernes a Kamal el Ganzuri, un exministro del antiguo régimen, para dirigir el gobierno.