A la hora de hablar de Bernardo Kliksberg se asocia su nombre con la denominada humanización de la economía y las recetas sociales para atender dos de los principales problemas que afectan al mundo globalizado y que son el hambre y la pobreza. Pero detrás de cada plan o de cada programa diseñado por el economista argentino hay un secreto que tiene que ver con el papel de la Torá y del judaísmo en su tarea científica.