El dramaturgo y ex presidente checo Vaclav Havel, icono de la lucha por la libertad política y los derechos humanos en el mundo, deja con su muerte este domingo un gran vacío como referente moral en el país centroeuropeo. La figura de Havel, que abanderó en 1989 el proceso de transición democrática bautizado como «Revolución de Terciopelo», fue ensalzada por políticos y dirigentes europeos, desde el presidente francés, Nicolas Sarkozy, a la canciller alemana, Angela Merkel, pasando por el primer ministro británico, David Cameron.