Un aumento de las ejecuciones el año pasado en Irán, Irak, Arabia Saudita y Yemen dio como resultado un considerable balance mundial con respecto al año previo, informó ayer Amnistía Internacional (AI), que se opone a la pena de muerte. El número total de ejecuciones documentadas el año pasado es de 676, 149 más que en 2010, según precisó la agencia de derechos humanos. Sin embargo, unas 18.750 personas siguen condenadas a ser ajusticiadas hasta fines de año en 20 países, añadió AI.