El fallido lo realiza en el mundo judío, el rabino ultraortodoxo Samuel Levin cuando exige el encarcelamiento del rabino Daniel Goldman por bregar este último a favor del matrimonio civil igualitario. Levin creía estar viviendo en un estado teocrático, ya que acusó a Goldman de usurpar el título de rabino (ya que un rabino genuino no podría estar a favor del matrimonio de homosexuales) y por eso pidió su detención. Pero ¿a quién se la pidió? ¿Quién lo detendría a Goldman? ¿La seguridad privada que rodea a todas las instituciones judías? Levin pedía que se lo detenga por usurpación del título de rabino, un delito por el cual el Estado puede acusar a cualquier ciudadano. No solo cree estar viviendo en un estado teocrático, sino además, judío.
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