«Estamos profundamente preocupados por los informes procedentes de Irán de que el fiscal jefe ha restablecido una condena de 20 años a siete líderes bahaís», indicó el portavoz en funciones del Departamento de Estado, Mark Toner.
Los siete detenidos fueron acusados de espiar en favor de Israel, de difundir propaganda en contra de la República Islámica y de insultar a las santidades musulmanas, cargos que han negado los responsables de su comunidad.