El presidente Shimon Peres ha estado llevando a cabo intensas negociaciones con Ramallah, en un esfuerzo por reanudar las negociaciones y evitar una oferta unilateral de un Estado palestino en la ONU en setiembre.
El presidente Shimon Peres ha estado llevando a cabo intensas negociaciones con Ramallah, en un esfuerzo por reanudar las negociaciones y evitar una oferta unilateral de un Estado palestino en la ONU en setiembre.
He leído en el diario «El País» en el día de ayer lo siguiente: «La Segunda Guerra Mundial empezó en 1939 y terminó en 1945. Se dice que durante esa guerra los nazis asesinaron a dos millones, cuatro millones, seis millones, distintas cifras existen en las noticias de los judíos. Eso se nombró como “holocausto” e Israel está aprovechando ese tema para mostrarse al mundo como una víctima y pidiendo apoyo económico y político de algunos países en Europa».
El Comité Central Israelita (CCI) reclamó al gobierno que rechace los dichos del embajador iraní, Hojjatollaj Soltani, quien puso en duda durante un acto el miércoles la existencia del Holocausto judío. Según publicó ayer el semanario Búsqueda, Soltani dijo que Irán quiere “estudiar” el episodio. “En caso que haya ocurrido, en caso que sea verdad, ¿por qué no dejan estudiar otra vez?”, cuestionó, y agregó que la cifra de muertos presentada por Israel es una “mentira” según “algunos historiadores europeos que han presentado los documentos”.
Algunos pensadores afirman que la creación de un Estado Palestino es promocionar un estado utópico, algo así como un estado asociado a cierto realismo mágico. El hecho que hoy Palestina se componga de dos territorios separados físicamente y políticamente provoca este tipo de pensamiento. Se cree que sería casi imposible que estos puedan llegar a los acuerdos necesarios para conducir un nuevo Estado.