Una mujer israelí muestra a sus hijos cómo ponerse una máscara de gas mientras otras personas retiran las máscaras de gas en un centro de distribución en Tel Aviv, Israel. Fotos y videos de las víctimas de un ataque con armas químicas están llegando desde Siria, donde se cree que el régimen de Bashar Assad habría gaseado a su propio pueblo. Médicos Sin Fronteras ha informado que ha recibido 3.600 pacientes con «síntomas neurotóxicos», 355 de los cuales han muerto. Esta tarde el secretario de Estado John Kerry hizo una fuerte reprimenda al régimen sirio, y catalogó su actuación como una «obscenidad moral».