No es difícil imaginar la preocupación con la que Lea y Simha Goldin seguían en aquel verano israelí del 2014, las noticias que llegaban desde el frente. Israel y Hamas estaban enfrascados en la guerra, que en Israel se conoció como “Operativo Margen Protector” .Y en distintas unidades de combate, estaban los mellizos Hadar y Tzur, los menores de los cuatro hijos de los Goldin. Ambos en servicio. Hasta luchando bastante cerca uno del otro, a menos de un kilómetro de distancia. Hasta que la distancia se tornó eterna, insalvable, el viernes 1° de agosto del 2014 cuando durante un alto el fuego humanitario proclamado por las Naciones Unidas, respetado por Israel y violado por Hamas, terroristas mataron a Hadar y a otros miembros de su unidad y secuestraron su cuerpo por un túnel. La familia no lo volvió a ver. Poco tiempo después, tanto Hadar como Oron Shaul, otro soldado muerto durante la guerra cuyo cuerpo quedó en manos de Hamas, fueron declarados “caídos cuyo lugar de sepultura es desconocido”.