La cuestión clave no es quién ocupa los cargos ministeriales en la Franja de Gaza. La cuestión clave es quién tiene las armas. Hamás no está desmantelando su ala militar. No está entregando sus armas. Crédito foto: Mahmud Hams/AFP, vía Getty Images
La cuestión clave no es quién ocupa los cargos ministeriales en la Franja de Gaza. La cuestión clave es quién tiene las armas. Hamás no está desmantelando su ala militar. No está entregando sus armas. Crédito foto: Mahmud Hams/AFP, vía Getty Images
Palestinos hablaron con el periódico británico The Telegraph y revelaron la realidad en la Franja de Gaza: Hamás se apodera de centros de la ONU, de puntos de distribución de alimentos y de envíos de ayuda, con el fin de sembrar el terror entre la población y enriquecerse a su costa.
Videos difundidos en las redes y reproducidos por la organización israelí Palestinian Media Watch, muestran a palestinos que se quejan ante cámaras y denuncian que Hamas usa los hospitales de Gaza como centros de detención, interrogatorios y torturas.
El anuncio de que la rganización islamista Hamás tendría disposición de abandonar el gobierno de la Franja de Gaza ha sido presentado por algunos como el inicio de una nueva etapa para el enclave palestino. Sin embargo, conviene separar cuidadosamente dos conceptos que suelen confundirse, gobernar y ejercer el poder. La experiencia de otros actores armados en Medio Oriente demuestra que abandonar la administración civil no implica, por sí mismo, renunciar al control político o militar.