Ahora bien, fuera del papel, las cosas comienzan a cambiar. La Unión Europea se muestra hoy más partidaria de legitimar a Hamás que muchos países árabes. Dentro de la lista de organizaciones terroristas de la UE aparecen grupos que actúan dentro de sus fronteras, pero no parece que nadie plantee que la manera de terminar con ellos sea incorporarlos a una mesa de negociaciones y concederles un Estado propio.