“Por su aspecto, la gente suele llamarla la estatua del moro, pero en realidad fue un gran médico, poeta y traductor judío, nacido en Granada”. Junto a Yehudá Ben Saúl Ibn Tibón, que alza su figura en un pedestal a la entrada del barrio del Realejo (Granada), está Beatriz Chevalier (París, 1970), que explica a un grupo de turistas ingleses la historia y las costumbres de los judíos que habitaron Granada a lo largo de los siglos.