La noticia sobre Cuba postergó la reflexión que quería hacer a tenor de la doble noticia sobre Palestina que nos llegó de Europa. Por un lado, la insólita -e indecente- decisión del Tribunal de Justicia europeo de anular la tipificación de grupo terrorista a Hamas; por el otro, el papelito que se agenciaron en el Parlamento, con la aquiescencia de casi todos -Tremosa tuvo la decencia de abstenerse- para reconocer no se sabe muy bien el qué, pero es algo parecido a decir que ¡Viva Palestina!, aunque no haya negociaciones, se mantengan los misiles y los atentados, los países vecinos armen a grupos yihadistas, las organizaciones palestinas se nieguen a reconocer a Israel, y el resto del sonsonete bélico.
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