Pilar Rahola: Corazón de petróleo

26/Dic/2014

Enlace Judío, Por Irving Gatell

Pilar Rahola: Corazón de petróleo

Pilar Rahola – Viva la
‘kefia’, mientras los letales de Hamas envían a su pueblo y al vecino al
callejón de la muerte.
La noticia sobre Cuba
postergó la reflexión que quería hacer a tenor de la doble noticia sobre
Palestina que nos llegó de Europa. Por un lado, la insólita -e indecente-
decisión del Tribunal de Justicia europeo de anular la tipificación de grupo
terrorista a Hamas; por el otro, el papelito que se agenciaron en el
Parlamento, con la aquiescencia de casi todos -Tremosa tuvo la decencia de
abstenerse- para reconocer no se sabe muy bien el qué, pero es algo parecido a
decir que ¡Viva Palestina!, aunque no haya negociaciones, se mantengan los
misiles y los atentados, los países vecinos armen a grupos yihadistas, las
organizaciones palestinas se nieguen a reconocer a Israel, y el resto del
sonsonete bélico.
Es decir, tal como
hicieron sus ancestros con Chamberlain y su apaciguamiento con los nazis, los
prohombres del establishment europeo se lavan las manos, miran hacia otro lado
y deciden hacer del buenismo cerril su política internacional. El buenismo y el
peloteo a los intereses vinculados al negro maná. El hecho de que tales
decisiones impliquen el aval a actos terroristas atroces y a ideologías que no
tienen nada que ver con el derecho de los pueblos, pero sí mucho con su dominio
brutal, importa nada, porque la ética y la verdad nunca fue lo que movió a la
vieja Europa. Por cierto y como paréntesis, que España haya sido una de las más
entusiastas en meter el dedo en el ojo de Israel decidiendo el cómo y el porqué
se proclama el Estado palestino, y luego exige que nadie diga ni mu sobre el
tema catalán porque es un “asunto interno”, y eso que aquí no hay matanzas, ni
bombas suicidas, es un gesto de hipocresía política estratosférico. Ni
vergüenza tienen de disimular.
Y así estamos, diciendo a
Hamas que no importa qué dictaduras financien sus bombas, ni la enorme riqueza
que han acumulado sus líderes aprovechándose del conflicto, (con sus máximos
líderes, Ismail Haniye y Jaled Meshal instalados en lujosos hoteles de Doha y
superando los 4 millones de euros de fortuna cada uno), ni su ideario islamista
radical contrario a cualquier libertad, ni su adoctrinamiento de niños para el
odio, ni el sometimiento a su pueblo; nada importa porque lo políticamente
correcto es decir “viva la kefia”, hacerse el tonto y dejar que estas
organizaciones letales continúen enviando a su pueblo y al vecino al callejón
de la muerte. Lo de Europa no tiene nombre, y si lo tiene, su lema reza “lo
vendemos todo”, sobre todo la dignidad. Sea como sea, Europa lo ha vuelto a
hacer, lavarse las manos de Poncio, hacerse el mono de Gibraltar que no ve, no
oye y no pregunta y, por el camino de defender su trasero, venderse al mejor
postor, que siempre es el petrodólar. ¡Qué importan unos israelíes más o menos
perdidos en medio de la nada, amenazados por todos los flancos!
Total, en nuestro ADN
histórico hay tanto amor hacia los judíos…