Rumbo a una Turquía sin judíos

26/Dic/2014

Aurora, Burak Bekdil*

Rumbo a una Turquía sin judíos

“El imán en el barrio
tiene la costumbre de predicar a su congregación que no haga amigos con judíos
o cristianos.” – Dos propietarios de tiendas, Estambul.
“El círculo se está
cerrando” – Moris Gabay, escritor de Salom.
“Hay leyes contra el
discurso del odio, pero ni una sola persona ha sido procesada [mucho menos
condenada] por insultar a judíos.” – Moris Gabay, escritor de Salom.
A principios del siglo
había cerca de 200.000 judíos en tierras turcas -cuando toda la población era
de apenas 10 millones. Hoy en día, la población turca ha alcanzado a 77
millones – y hay menos de 17.000 judíos.
Moris Gabay, escritor judío
de Salom, el periódico comunitario de Estambul, escribió recientemente en su
columna, “¿Los judíos turcos están dejando el país?”: “Nos enfrentamos a
amenazas, ataques y hostigamiento cada día. La esperanza se está desvaneciendo.
¿Es necesario que un ‘Hrant entre nosotros’ ruede a fin de que el gobierno, la
oposición, la sociedad civil, nuestros vecinos y juristas vean esto?
“Hrant” se refiere a
Hrant Dink, un periodista turco-armenio que fue muerto a tiros en 2007 por un
grupo de turcos nacionalistas.
El 15 de diciembre, el
periódico liberal turco Radikal entrevistó a Gabay, que comenzó mostrando al
reportero decenas de amenazas y mensajes de odio que ha recibido a través de
Twitter, Facebook y mensajes de correo. “Esto es casi a diario”, dijo.
Según Gabay, sólo este
año el 37% de los graduados de secundaria en la comunidad judía de Estambul
abandonó Turquía para estudiar en el extranjero, el doble que en años
anteriores. “No sabemos cuántos de ellos regresarán”, dice. “Pero la idea de
dejar Turquía (para bien) también está en las mentes de mi generación”.
La razón es simple: “El
círculo se está cerrando”, según Gabay. “En un ambiente como este,
especialmente si usted es un comerciante, se tiende a cambiar su nombre. Mois
de tiende a convertirse en Musa, Cefi se convierte en Cem, etcétera”. (Todos
los segundos son nombres turcos.) Sus amigos judíos le dicen a Gabay que están
elaborando la idea de salir de Turquía y establecerse en países lejanos como
Canadá, Panamá y Australia. Dos amigos judíos suyos que tienen tiendas en el
animado barrio Unkapani de Estambul se quejaban recientemente a él que “el imán
en el barrio tiene la costumbre de predicar a su congregación que no haga
amigos con judíos y cristianos.”
Según Gabay, “la retórica
del gobierno turco (anti-israelí / anti-judía) allana el camino para esto,
provoca a los turcos y esparce el odio a las masas. Pero hay más. “Gracias a la
difusión de los medios sociales, el anteriormente ‘invisible judío’ es
fácilmente alcanzable ahora. Hay leyes contra el discurso del odio. Pero ni una
sola persona ha sido procesada [mucho menos condenada] por amenazas e
insultos”.
Las minorías tienen la
culpa de su persecución
Pero de acuerdo con un
prominente armenio de Turquía, parte de la culpa es de las pequeñas minorías no
musulmanas de Turquía.
Etyen Mahcupyan es un líder intelectual turco
armenio, escritor y columnista. Ha publicado más de 15 libros y ha escrito
columnas regulares en los periódicos liberales líderes de Turquía. En octubre
pasado, Mahcupyan, uno de los cada vez menos liberales que apoyan vivamente al
gobierno islamista de Turquía, fue nombrado “asesor principal” del primer
ministro Ahmet Davutoglu. En una reciente entrevista con el principal diario de
Turquía, Hurriyet, dijo Mahcupyan:
“Lo que ha sido un activo
[político] de la comunidad armenia de Turquía (que suma alrededor de 60.000
personas) es un activo para la comunidad judía también. Pero… está Israel…
Mientras la psicología de la cuestión Israel siga influenciando la política en Turquía
y las relaciones entre los dos países no se normalicen… “
La oración tímida de
Mahcupyan, de haberse terminado, probablemente habría seguido así: “los judíos
de Turquía tendrán que pagar el precio”.
En un artículo reciente,
Mahcupyan, ex editor de Agos, donde el periodista turco armenio asesinado Hrant
Dink escribió, argumentó que “los judíos de la Turquía secular albergaban una
alergia contra los musulmanes”. Mahcupyan aparentemente merece su nuevo cargo
como portavoz de “la voz de su amo”.
Admite que es
responsabilidad del gobierno hacer algo si los judíos de Turquía se sienten
terriblemente alienados. Pero él piensa que “hay otro lado de la historia.”
Mahcupyan escribió: “Todo
esto [el antisemitismo en Turquía] se relaciona con la percepción de la
comunidad judía del Islam y de la región. Esta es una percepción que produce de
modo muy potente, posiciones y fuerzas políticas. Si los armenios no se
comportan como ellos [los judíos], podemos entender la diferencia histórica
entre las dos comunidades [judíos y armenios]”.
Al parecer, Mahcupyan,
principal asesor del primer ministro, tiende a culpar a la víctima, no al
victimario. “He pasado por esto personalmente durante los últimos 60 años”,
explica. “Entre las minorías no musulmanas de Turquía, entre los judíos y los
armenios, hay una establecida opinión que humilla a los musulmanes”. Entonces,
¿su pobre amigo Dink merece ser asesinado porque humilló a los musulmanes?
En segundo lugar,
Mahcupyan continúa: “Ambos, judíos y armenios están mejor educados [que los
turcos musulmanes] y más abiertos a Occidente. Y esto nos lleva a una sensación
de complejo de superioridad”.
En resumen, el
intelectual liberal armenio turco, que también pasa a ser el asesor del primer
ministro turco, piensa que los ataques diarios contra judíos de Turquía y otros
no musulmanes, incluyendo el asesinato de su “amigo” Dink, ocurren porque: los
judíos y los armenios humillan a los musulmanes; están mejor educados, y por lo
tanto tienen complejo de superioridad. ¡Encantador!
En los siglos XVIII y
XIX, la maquinaria del Estado otomano produjo varios conversos no musulmanes
(el devshirme) que disfrutaron de los más altos niveles de la burocracia
palaciega y las cosas buenas de la vida, ya que su pragmatismo les valió
excelentes relaciones con la élite gobernante musulmana. Parece que el sistema
devshirme sigue vivo en la Turquía post-otomana.
* Columnista del diario
turco Hürriyet