La muerte de Soheir al Bata, una niña de 13 años que falleció poco después de ser sometida a la amputación del clítoris, ya tiene culpables. Una corte de apelación egipcia condenó este lunes a dos años de cárcel al doctor que le practicó la intervención, al entender que cometió homicidio imprudente. Se trata de la primera sentencia en el país árabe desde que prohibió la práctica en 2008, por lo que las organizaciones que se dedican a erradicar esta lacra la consideran un hito.