La organización Amnistía Internacional advirtió que si Teherán mantiene ese «alarmante ritmo», que supone la ejecución de tres personas al día, superará con creces el total de muertos por la pena capital registrado en 2014
La organización Amnistía Internacional advirtió que si Teherán mantiene ese «alarmante ritmo», que supone la ejecución de tres personas al día, superará con creces el total de muertos por la pena capital registrado en 2014
A cada chico le entregan una muñeca y una espada. Son más de 120 y están en línea, listos para recibir la clase de «decapitación de muñeca» que les impartirán los instructores de Estado Islámico (EI).
Yemen, o el rincón más pobre de la Península Arábiga, se encuentra atrapado en el caos que supuso la transición abortada. Estrangulado por la guerra entre sus entes políticos y el cruce de intereses de las potencias regionales. Con unas instituciones en parálisis y una aguda crisis humanitaria. Es decir, un país totalmente somalizado.
Si el colonialismo fuese el principal problema, cabe recordar que los musulmanes también fueron, y aún son, colonizadores, y no precisamente los más humanitarios. La yihad islámica y la violencia islámica; la sanción de la esclavitud sexual; la deshumanización de la mujer; el odio y la persecución de los no musulmanes y los homosexuales, la supresión de la libertad de expresión y las conversiones forzosas han sido algo generalizado en el mundo islámico desde siempre.