Los secuestros le generaron al autodenominado grupo Estado Islámico US$25 millones en 2014, según estiman los servicios de inteligencia estadounidenses. Además, son una poderosa propaganda publicitaria.
Los secuestros le generaron al autodenominado grupo Estado Islámico US$25 millones en 2014, según estiman los servicios de inteligencia estadounidenses. Además, son una poderosa propaganda publicitaria.
El periodista Maziar Bahari llama la atención con una campaña sobre libertad de prensa y acceso a la educación en Irán, donde pasó 118 días en prisión tras una aparición en «The Daily Show with Jon Stewart».
«Occidente y sus valores están en peligro», advierte Sartori, quien considera que «la guerra a la que asistimos es inédita, con cuatro características: terrorista, global, tecnológica y religiosa». «El extremismo islámico crece porque atrae a jóvenes de todo el mundo y su fuerza deriva de que se alimenta de fanatismo religioso. La guerra terrorista del EI es de una ferocidad que nuestra memoria histórica no recordaba. Es secundario el componente militar. Solo se gana si sabemos reaccionar y no dudamos de nuestros valores y de nuestra civilización ético-política».
Hace unos días, el presidente de la Sorbona, Philippe Boutry, firmó un acuerdo con el fiscal general del estado de Qatar. En los próximos tres años, la monarquía islámica financiará los estudios de cientos de inmigrantes sirios en la joya académica parisina. La Sorbona ha aceptado 600.000 euros por año durante tres años.