El “Estado Islámico”, que ya controla vastos territorios en Siria e Irak, está todo el tiempo persiguiendo niños para secuestrarlos y enviarlos a los campos de Mosul a efectos de que sean entrenados en el uso de armamento y en la participación en operaciones suicidas. La infancia que tuvo la desgracia de haber nacido en una tierra donde mandan forajidos y criminales está expuesta a todo tipo de crueldad.