Olvide los principios y la moral. Olvide, o trate de olvidar, el cuarto de millón de muertes de las cuales es responsable Bashar al-Assad, directa o indirectamente, desde que eligió responder con violencia a un levantamiento pacífico del pueblo sirio. Deje de lado el hecho de que las fuerzas de Assad han causado hasta el momento de 10 a 15 veces más muertes civiles que el Estado Islámico, cuyos espeluznantes videos de ejecuciones han eclipsado las masacres invisibles del dictador sirio. Pero aun si usted puede eliminar todo eso de sus pensamientos, la opción de que en Siria se postule a Assad como “alternativa” al Estado Islámico es simplemente inviable.