Las fuerzas de seguridad israelíes desmantelaron ayer en la Cisjordania ocupada un comando palestino que fabricaba y distribuía armas en la región, en la mayor operación de este tipo en lo que va de año, y detuvieron a dos traficantes. En una misión conjunta entre el Ejército, la Policía y los cuerpos de inteligencia israelíes, «se descubrieron siete fábricas, incluidas 22 máquinas de fabricación y decenas de armas en las áreas de Belén y Hebrón», informó un comunicado castrense.