“La meta de las Olimpiadas”, declara el acta constitutiva olímpica, “es colocar el deporte al servicio del armonioso desarrollo de la humanidad, con la visión de promover una sociedad pacífica que se preocupe de la preservación de la dignidad humana”. Pero para Jibril Rajoub, presidente del Comité Olímpico Palestino, antiguo director de Fatah, “cualquier actividad deportiva de normalización [de relaciones] con el enemigo sionista es un crimen en contra de la humanidad”. El presidente del Comité Olímpico Palestino aplaude los actos terroristas y denuncia los juegos que unen a niños árabes y judíos.
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