Alepo ha estado constantemente en las noticias a lo largo de las últimas semanas. Hablamos de una ciudad antiquísima, emplazada en el noroeste de Siria, a unos 100 kilómetros del Mediterráneo, que hasta no hace mucho era la ciudad más poblada y comercialmente más activa de toda Siria, con una población que alcanzó a tener, en su apogeo, unos tres millones de habitantes. Los insurgentes «sunnis» que combaten al régimen del Clan Assad la invadieron parcialmente en junio de 2012. Desde entonces la ciudad se ha transformado en un campo de batalla, caracterizado por la creciente ferocidad de las acciones bélicas que la han transformado en un verdadero infierno.