Aproximadamente 2500 ciudadanos sirios recibieron tratamiento en Israel desde que comenzó la guerra en su país hace ya seis años. En agosto, nuevamente llegó un grupo, que tuvo esta vez la particularidad de estar compuesto casi exclusivamente por niños y sus padres de la zona de Kuneitra, muy cerca de la frontera de Israel. El viaje fue logrado por la iniciativa y coordinación de la organización judeo norteamericana «Amaliah», al frente de la cual está el empresario de origen israelí Moti Kahana, quien combinó la llegada de los sirios directamente con Israel.