Antes de que pueda deteriorarse la situación, antes de la eventualidad de un estallido bélico, antes de que haya un enfrentamiento de envergadura -un escenario que esperamos no se concrete- nos parece oportuno recordar. El intercambio de amenazas entre Israel y la organización terrorista Jihad Islámico lo hace imperioso. Este sábado, comunicados de fuentes en el Jihad Islámico, advertían que la organización no permitirá que cuerpos de sus «mártires» queden en manos del «enemigo sionista» y que sabrán cómo recuperarlos.