Una declaración de guerra contra Estados Unidos, según el punto de vista palestino, habría sido la respuesta apropiada para el anunció del presidente estadounidense Donald Trump, el pasado 6 de diciembre, en el que reconoció a Jerusalén como capital de Israel. Para los palestinos, las demostraciones antiestadounidenses que se realizaron en algunos países árabes como Egipto, Jordania, Túnez, Irak y Líbano, fueron un buen principio. Pero dichas protestas han fallado en satisfacer el apetito de los palestinos, que esperaban que las cabezas de los estados árabes y sus gobiernos tomaran medidas más drásticas contra los Estados Unidos.