Israel celebra hoy Tu Bishvat, el Año Nuevo de los Árboles

Israel celebra hoy Tu Bishvat, el Año Nuevo de los Árboles

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Los judíos de Israel celebran la fiesta agraria de Tu Bishvat que comenzó al atardecer de ayer y continuará todo el día del lunes, comiendo y regalando frutos secos, bebiendo vino y plantando árboles. La festividad está relacionada con el despertar de la naturaleza tras el invierno, se conmemora en el punto medio de la temporada de lluvias, entre enero y febrero, y hoy su significado está ligado a la conexión de los judíos con la Tierra de Israel.

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No hay nación sin un idioma común

No hay nación sin un idioma común

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Cuando Eliezer Itzhak Perelman tenía cinco años, murió su papá y su mamá lo mando a estudiar a un ‘Jeder”, en Luzki Belarus. A los trece años fue a una Yeshiva, cuyo rabino admiraba la Ilustración –haskalah- en secreto y expuso al joven a esa manera diferente de estar en el mundo. Más tarde encontraría la idea de un renacimiento nacional judío. Eliezer descubrió una gramática de hebreo y se sintió cautivado por la fascinación de aprender hebreo hablado, cotidiano: un idioma literario nuevo.

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El inesperado nexo de Muhammad Alí con el judaísmo

El inesperado nexo de Muhammad Alí con el judaísmo

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Pocas, o quizá ninguna otra historia de deportistas que no son judíos, han tenido un nexo tan curioso con el judaísmo como el del mejor boxeador de la historia; y es que, en el caso de Muhammad Ali, su relación con el judaísmo fue una historia de odio-amor que empieza desde que el pugilista deja de ser Cassius Clay para convertirse en Muhammad Ali.

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La Jánuca de los supervivientes

La Jánuca de los supervivientes

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La Jánuca, también conocida como fiesta de las Luminarias, es una de las festividades más gozosas del judaísmo. Evoca el prodigio que, según la tradición hebrea, se produjo en el siglo II antes de nuestra era cuando los macabeos, tras recuperar en combate el Segundo Templo de Jerusalén, que los helenos habían profanado, se percataron de que no había suficiente aceite puro para mantener encendido el candelabro ritual. Encontraron una vasija, pero no bastaba. Milagrosamente, las llamas prendidas con ese escaso aceite ardieron durante ocho días. Para recordarlo, los judíos encienden por estas fechas la januquiá, un candelabro de nueve brazos: uno por día del milagro, y un noveno central, más elevado, para la vela con que se encienden las demás. Desde hace tres años, la organización internacional Claims Conference, que gestiona reclamaciones judías a Alemania por los crímenes nazis, reúne a supervivientes del Holocausto (o Shoá) para celebrar juntos esta fiesta. El pasado martes, tercera noche de Janucá, se hizo en Berlín, Jerusalén, Nueva York, y Moscú.

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