Infobae- por Aristóteles Kallis (*) El pueblo de Lidice, situado a pocos kilómetros de la capital checoslovaca, Praga, fue el escenario de un paroxismo de violencia nazi vengativa y despiadada. En la noche del 9 de junio de 1942, los guardias de las SS intentaron borrar por completo el pueblo matando o deportando a sus