Yad Vashem continúa la tarea de identificar y recuperar los nombres y las historias de las víctimas de la Shoá. Un trabajo fundamental para preservar la memoria y devolver identidad a quienes el nazismo intentó borrar de la historia. El museo dedicado en Israel a las víctimas del genocidio de judíos practicado por el nazismo antes y durante la Segunda Guerra Mundial incorporó un millón y medio más de nombres a los ya conocidos.