Yad Vashem continúa la tarea de identificar y recuperar los nombres y las historias de las víctimas de la Shoá. Un trabajo fundamental para preservar la memoria y devolver identidad a quienes el nazismo intentó borrar de la historia. El museo dedicado en Israel a las víctimas del genocidio de judíos practicado por el nazismo antes y durante la Segunda Guerra Mundial incorporó un millón y medio más de nombres a los ya conocidos.
Las dos terceras partes de los cerca de seis millones de judíos víctimas del genocidio nazi de la Segunda Guerra Mundial han sido identificados hasta ahora, anunció ayer en Jerusalén el Museo del Holocausto de Israel (Yad Vashem), que explicó que podría ser imposible conocer las identidades del total de los seis millones de muertos de esa comunidad.
“Durante los últimos diez años hemos logrado agregar un millón y medio de nombres de víctimas a nuestra base de datos”, informó Avner Shalev, presidente del memorial, en un comunicado donde se indicó que la base de datos supera ya los cuatro millones de nombres.
“Los alemanes no sólo quisieron destruir a los judíos sino también borrar todo rastro suyo”, explicó Shalev, quien recordó que una de las principales misiones del Yad Vashem es “encontrar el nombre y la historia personal de cada víctima”.
Esto “nos ha llevado a trabajar sin descanso para poner un nombre y una identidad a la mayor cantidad posible de judíos asesinados por los nazis y sus cómplices”, agregó.
De los cuatro millones de nombres identificados, cerca de 2,2 millones fueron proporcionados por los familiares o amigos de las víctimas. Los otros provienen de archivos y del trabajo de los historiadores.
Pero será difícil encontrar los dos millones de nombres que faltan, principalmente de las víctimas que fueron asesinadas en Europa del Este, en la antigua URSS y en Grecia, admitió la institución.
“Es un imperativo moral, una obligación para nosotros recuperar información y conmemorar a cada uno de los que fallecieron”, dijo Shalev, presidente del Museo y Memorial del Holocausto Yad Vashem, en Jerusalén.
El Yad Vashem consiguió “los millones de nombres” en casi seis décadas de investigación, remarcó Shalev, quien admitió que dudaba de que se pudiera conocer los nombres de los seis millones de muertos durante el Holocausto.
“No veo (posible) que consigamos hasta el último nombre”, sostuvo Shalev, quien lamentó la dificultad de verificar la muerte o la supervivencia de niños y otras víctimas ejecutadas o no registradas en los campos de concentración de toda Europa durante el conflicto bélico.
El Yad Vashem, fundado en la década de 1950, ha redoblado sus esfuerzos para identificar a las víctimas en los últimos años, en parte para contrarrestar a aquellos que niegan públicamente que se produjera el Holocausto como el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad.
Shalev afirmó que los cuatro millones de nombres que Yad Vashem ha comprobado hasta ahora son el doble del número que la institución conocía en 1999.
Los avances informáticos han acelerado el proceso de identificación de las víctimas, junto con el mayor flujo de información que se produce en el este de Europa, donde la mayoría de los judíos murieron a manos de la maquinaria nazi.
Por ello, el experto espera que en unos pocos años se consiga conocer la identidad de hasta cinco millones de víctimas.
Aparte de los judíos, entre los eliminados en los campos de exterminio de Alemania y otros países anexados por Adolf Hitler se cuentan gitanos, magiares, homosexuales y otros “impuros” en la concepción de los ideólogos del nazismo y la supremacía de la raza aria, que para llevar a cabo sus propósitos llegaron a obligar a mujeres escandinavas a procrear con oficiales alemanes para traer al mundo nuevos “hombres superiores”.