El genocidio de Namibia, para muchos, representa la antesala, el «ensayo» de lo que décadas después sería el Holocausto, la mayor matanza del siglo XX. Ocurrido en 1905 cuando aún era una colonia alemana, recién por estos días -112 años después- se iniciará el juicio, en Nueva York. En 2011, Alemania intentó una tímida disculpa devolviendo una veintena de cráneos de los miles que llegaron al país entre 1908 y 1914. Todos llegaban de sus colonias. ¿El objetivo? Intentar determinar de manera «científica» la superioridad de la raza blanca sobre los pueblos africanos. Algunos restos mortales estaban en las viviendas de antiguos heredores militares, como una tradición.
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