Un equipo de arqueólogos israelíes encuentran una explotación de cobre de la misma época que el legendario monarca hebreo
El Rey Salomón es sinónimo de gobierno justo y sabio, pero también es conocido por sus famosas y riquísimas minas de oro. Según cuenta la leyenda, Salomón fue el tercer monarca de Israel. Bajo su mandato y se construyó el primer gran templo de Jerusalem. En agradecimiento a tan magnífica obra Dios le concedió las míticas minas auríferas.