Recogemos con un confortable y reparador orgullo el señalado sendero de esperanza y de fe, que hemos heredado de sacrificadas y abnegadas generaciones, ellos nos enseñaron a estar y hacer, sin importar en que lugar. Entregamos el guante a las generaciones que nos siguen, y es de esperar que nuestro ejemplo sea fecundo. Deseándoles a todos y cada uno delos hermanos de toda nuestra colectividad, un año de PAZ, AMOR, SALUD, PROSPERIDAD, DE BONDAD y DULZURA, y de muchas alegrías, “ SEAMOS INSCRIPTOS EN EL LIBRO DE LA VIDA.”