Más allá del temor internacional por el recrudecimiento –si cabe- de la tensión entre israelíes y palestinos por el reconocimiento este miércoles de Jerusalén como capital del Estado Hebreo por parte de Estados Unidos, así como el anuncio del gobierno de Donald Trump de trasladar a esa ciudad la embajada de su país, representantes de la colectividad judía en Uruguay sostienen que con esa decisión se respeta una realidad histórica y de hecho. Además, añaden, no agrava más una situación que ya de por sí es un polvorín a punto de explotar. En todo caso, aseguran, la palabra la tendrán los árabes.