En la tierra cuna de varias religiones se está desarrollando el credo económico del siglo XXI. Hace pocos días se publicó el ranking Insead-Ompi de los países más innovadores del mundo e Israel se situó en el top ten. La economía israelí es una potencia tecnológica mundial. Con una población similar a Catalunya, presume de unos números envidiables. Es el primer país del mundo por ingenieros y phD (doctorados) por habitante y lidera la concentración mundial de start-ups, una cada 19 km2 y por cada 1.400 personas. Israel es también el país que recibe la mayor inversión de capital riesgo per cápita, el doble que en EE.UU. y 30 veces más que España. Además, tiene más compañías en el Nasdaq que cualquier otro país fuera de los EE. UU., más que toda Europa, Japón, Corea, India y China combinados.