La extradición a Panamá de Ali Zaki Hage Jalil, señalado como agente de Hezbolá, reabre uno de los capítulos más oscuros del terrorismo en América Latina: el atentado contra un avión en 1994 que dejó 21 muertos, entre ellos 12 judíos panameños y 3 israelíes. Tras décadas de impunidad, su captura y traslado