Dos pintores, dos judíos, dos amigos.

Uno era un italiano, oscuro y apuesto, sociable, aunque con una tendencia a excederse con el alcohol, las drogas y las mujeres. El otro vino de la provincia de Minsk, era conocido por sus modales groseros y por su poca higiene personal. Ambos eran judíos y, en los primeros años del siglo XX, ambos se mudaron a París, que era en gran medida el centro del mundo del arte, con el fin de avanzar en sus carreras artísticas. Allí se conocieron y se hicieron buenos amigos. Ahora, las obras del artista italiano Amedeo Modigliani, y del lituano Chaim Soutine se pueden ver en dos exposiciones diferentes en Londres.

Ori, la soldada israelí ciega que utiliza su discapacidad para enseñar qué es la tolerancia

Ori nació ciega, pero nunca permitió que eso la detenga. Asistió a una escuela normal, tomó exámenes de matriculación, participó en viajes anuales e incluso viajó a Polonia con sus compañeros de clase. “Cuando los demás me ven que me organizo como todos y que no me avergüenzo de mí misma, entonces me tratan como a un igual”, dice. Por lo tanto, enrolarse en las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) con el resto de sus compañeros fue natural para ella y para todos los que la conocen. “Mis amigos se alistaron en el ejército y era obvio que yo también lo haría”, continúa.

Irán bajo presión, ¿provocará la guerra?

El asesinato del ex presidente yemení Ali Abdullah Saleh por los hutíes, sus aliados hasta hace poco, debe verse en el contexto de las nubes amenazando la hegemonía y el control territorial de Irán en la región. Su asesinato es similar al del ex presidente libanés Rafik Hariri en 2005 perpetrado por Hezbollah con el único objetivo de permitir el control sirio-iraní del Líbano.

El problema no es Jerusalén

El problema no es Jerusalén, ni tampoco que Donald Trump haya reconocido su condición de capital de Israel. El problema no es Jerusalén, porque reconocer su capitalidad no daña unas inexistentes negociaciones de paz. El problema no es Jerusalén, ciudad histórica del pueblo judío y a su vez historia de Occidente. El problema no es Jerusalén. Esa ciudad ha sido, es y será la capital de Israel