La torre dos en uno de Tel Aviv
¿Un iceberg? ¿Un diamante? Ron Arad (Tel Aviv, 1951) bromea. No sabe cómo los ciudadanos apodarán su Torre ToHa, el rascacielos que este arquitecto afincado en Londres desde hace décadas ha concluido en el centro de Tel Aviv. Asegura que la identidad es clave para arraigar hoy un edificio de altura y relacionarlo con la ciudad. Es justamente su ubicación, en el centro de Tel Aviv, y el futuro -denso- de las ciudades, lo que requiere la diferenciación que facilita esa identidad marcada que se presta a apodos de la que habla.