“En paz con el mundo”

Durante los últimos dos meses, el Dr. ‘Abd Al-Hamid Al-Ansari, ex-decano en leyes islámicas de la Universidad de Qatar y actualmente columnista del diario Al-Watan en Qatar, publicó una serie de artículos titulados «Hacia una educación religiosa que esté en paz con el mundo». Los artículos señalan duras críticas a los planes de estudio impartidos en el mundo islámico, en particular los planes de estudios islámicos que, según Al-Ansari, promueven conceptos extremistas tales como el yihad de obligación personal a todo musulmán, odio a los que profesan creencias diferentes o diferente fe y la exclusión de la mujer de la arena pública, así como las nociones de conspiración, por ejemplo, que los musulmanes están bajo el ataque constante de las fuerzas seculares y globalistas.

¿Los palestinos no tienen derecho a los derechos humanos?

«La protección de los derechos y libertades requiere que se garantice el derecho de los derechos humanos a los jueces. Los jueces tienen derecho a expresar sus opiniones libremente en los medios de comunicación y las redes sociales. Al-Haq, al tiempo que condena la violación del derecho de los jueces a expresar sus opiniones libremente, pide al presidente [de la Autoridad Palestina], Mahmoud Abbas, que garantice un entorno propicio para la reforma de la judicatura y el sistema de justicia en Palestina». – Al Haq, organización palestina de derechos humanos, con sede en Ramallah, Cisjordania.

La ‘cocina’ del futuro

Helados sin crema, yogures sin leche, zumo de naranja natural sin azúcar, solomillos hechos con impresoras 3D a base de vegetales, carne conseguida con células clonadas… La revolución de la alimentación se cuece en Israel. El país que alumbró el USB, la depiladora Epilady o los tomates cherry tiene puesto ahora su potente foco, con un sistema de innovación interconectado entre gobierno, universidades, empresas, incubadoras y aceleradoras, en el ‘foodtech’ y el ‘agrotech’.

“Sueño que vivo…”

Mientras el común de los mortales pasa su infancia soñando, hay otros que simplemente sueñan con vivir. Es el caso de la protagonista de esta tremenda historia: una niña gitana, Ceija Stojka (Kraubath, 1933-Viena, 2013), a quien el Museo Reina Sofía dedica una conmovedora exposición. Fue deportada con tan solo 10 años. No solo vivió el horror de un campo de concentración, sino de tres (Auschwitz-Birkenau, Ravensbrück y Bergen-Belsen). Ceija no forma parte de ese 90% de la población romaní que fue asesinada en Austria en los años 30 y 40: se calcula que entre 220.000 y 500.000 personas.