Dichos y hechos

Hoy, que Hamas ha roto el cese del fuego por décima primera vez; hoy que los ciudadanos civiles de Israel están durmiendo en refugios y los civiles palestinos no pueden ir a refugio alguno porque eso es para el liderazgo de Hamas; hoy, antes que empiecen de vuelta los adjetivos y se exacerbe aún más el rampante antisemitismo que ha brotado en nuestro país y en muchos de América del Sur; hoy, repasemos dichos que llevaron a hechos.

El último golpe del califato del terror

El autodenominado Estado Islámico ha cumplido su amenaza de “ahogar en sangre” a Estados Unidos en venganza por el castigo que le está infligiendo en Irak, tal como había anunciado en una campaña previa en Twitter. A pesar de los escalofríos que provoca, el espeluznante vídeo de la decapitación de un periodista norteamericano pone de relieve la astucia mediática de esos terroristas, y con toda probabilidad va a granjearles nuevos reclutas, incluso en Occidente.

Los musulmanes deberían ser los primeros

Esta vez no hacemos comparaciones. No entramos aquí en cuestionamientos sobre cuántos se rasgan las ropas por los palestinos en Gaza pero no dicen nada sobre catástrofes inconmensurablemente mayores que ocurren en otros sitios. No es en eso en lo que queremos entrar aquí. Ahora simplemente nos preguntamos por qué las calles del mundo no están repletas de gente manifestando azoradas contra lo que están haciendo fanáticos fundamentalistas del Estado Islámico (EI) de Irak y el Levante (conocido por su sigla en inglés ISIS o en árabe, DAASH).