El Ghetto de Venecia: un lugar tranquilo en la ciudad de los canales
Desde el siglo XVI, los judíos residentes en Venecia y los numerosos refugiados que llegaban desde otros rincones de Europa quedaron confinados a la Isla de Cannaregio, en la margen norte del Gran Canal. Hasta entonces, los hebreos sólo podían permanecer en la ciudad por un máximo de 15 días –aunque había muchos que vivían de manera ilegal-. Dicen que en aquellos tiempos, apenas tres puentes conectaban la isla con el resto (en Venecia hay 118 islas conectadas por 455 puentes) y que los judíos tenían terminantemente prohibido salir del Ghetto sin permiso y, bajo ningún concepto, de noche. Allí florecieron dedicándose, sobre todo, a la fundición de metales (Ghetto significa fundición en el dialecto véneto), la orfebrería y las finanzas hasta llegar a superar las 5.000 almas.