Palestinos en hospitales israelíes
Causó bastante sorpresa entre los israelíes la reciente noticia que el alto dirigente palestino Saeb Erekat había solicitado ser puesto en la lista de espera para someterse a un trasplante de pulmón en Israel. Y provocó cierto desconcierto el hecho que las autoridades aceptaron su pedido. La calidad de la medicina israelí es superior a la de Cisjordania, por lo que el requerimiento de Erekat era racional, y, políticamente, al gobierno israelí le hubiera sido difícil negarle atención humanitaria a quien es, técnicamente, un socio en el proyecto de la paz de Oslo. Lo que no parece lógico es que un hombre que lleva largo tiempo criticando y difamando a Israel ante los medios de comunicación, la diplomacia internacional, las Naciones Unidas y cualquier plataforma posible, haya elegido al “enemigo sionista” para ser tratado médicamente.