Los países de la Unión Europea (UE) impusieron ayer un embargo petrolero gradual sin precedentes en su magnitud contra Irán, además de congelar los activos del Banco Central, para obligar a ese país a frenar el desarrollo de su programa nuclear. «Irán sigue rechazando cumplir con sus obligaciones internacionales y cooperar con la AIEA (Agencia Internacional de Energía Atómica) para responder por su programa nuclear», señaló el comunicado de los ministros de Relaciones Exteriores de los 27 países de la UE, reunidos ayer en Bruselas.