Ya que esta semana la tira «cómica» del humorista Gustavo Sala y el diario argentino Página 12 me pusieron en tono de humor, veo que mi imaginación – como decía Miguelito de Mafalda – me va a jugar uno de esos días moviditos. Me imagino a Gustavo Sala llegando dentro de un vagón de carga a Auschwitz con su esposa y sus hijos; éstos aterrados de miedo y abrazándose a él.