24-1-2012
Revuelta. Los países vecinos le propusieron al presidente que traspase el poder
El régimen sirio rechazó ayer el plan de la Liga Árabe para que su presidente, Bachar al Assad, traspase el poder al vicepresidente, al considerarlo una «interferencia flagrante» en sus asuntos internos.
Una fuente oficial, citada por la agencia de noticias siria Sana, calificó la propuesta formulada el domingo por el organismo panárabe de «violación de su soberanía nacional, interferencia flagrante en sus asuntos internos e infracción descarada de los estatutos de la Liga Árabe».
De esta forma, el régimen de Damasco reaccionaba al plan acordado en El Cairo por los ministros de Asuntos Exteriores árabes que decidieron instar a Al Assad a que transfiera sus poderes al vicepresidente sirio, y a formar un gobierno de unidad nacional en el plazo de dos meses, para convocar elecciones presidenciales.
En vez de adoptar ese tipo de medidas, los ministros de la Liga Árabe deberían «asumir su responsabilidad para evitar que los grupos terroristas que asesinan a sirios inocentes y atacan edificios gubernamentales y las infraestructuras del Estado se financien y armen», subrayó la fuente.
Sin embargo, los ministros -lamentó- optaron por hacer «declaraciones provocadoras» que reflejan su conexión con un plan que tiene como objetivo perjudicar la seguridad del pueblo de Siria a través de sus llamamientos a una intervención extranjera en los asuntos internos del país.
Por ese motivo, Damasco opina que la nueva hoja de ruta de la Liga Árabe va en contra de los intereses de su pueblo y no evitará que el país «avance en sus reformas políticas, y traiga la seguridad y la estabilidad a su gente, que ha demostrado durante la crisis su apoyo a la unidad nacional».
La nueva hoja de ruta de la Liga establece el inicio de un diálogo entre la oposición y el gobierno en dos semanas, con vistas a formar un Ejecutivo de unidad nacional.
Ese gobierno, que deberá estar constituido en un plazo de dos meses, estará dirigido por una persona de consenso y su misión será aplicar el plan y preparar las elecciones parlamentarias y presidenciales bajo supervisión árabe e internacional.
Entonces, Al Assad tendría que transferir sus poderes al vicepresidente para que «coopere con el gobierno de unidad y este pueda llevar a cabo su trabajo en el período transitorio». (EFE)
El régimen sirio rechazó el plan árabe para que se fuera Al Assad
24/Ene/2012
El Observador