Hace justo un año que su compatriota John Galliano revolucionó las pasarelas con sus declaraciones antisemitas y ahora le toca a él rendir cuentas por similar comportamiento, en este caso dirigido contra la raza negra. El mundo del lujo parisino no parece presumir de tolerancia precisamente. Si el “adoro a Hitler” le costó al creador de Christian Dior su puesto en la casa de moda y 6.000 euros de multa, a Jean-Paul Guerlain, heredero de la conocida marca de perfume, le ha tocado este jueves rendir cuentas ante el juez por sus palabras.