Cincuenta años han pasado desde que tuvo lugar en Jerusalén el celebrado juicio de Adolf Eichmann, el encargado de la Solución Final. Tal vez no se le ha dado a la fecha la publicidad necesaria y lo sucedido está siendo olvidado, precisamente en estos momentos en que la negación del Holocausto se está difundiendo en todo el mundo. Hubo escasa mención del aniversario en la prensa israelí; en la Knesset tuvo lugar una exhibición de objetos usados por los miembros del Mossad que se encargaron de su captura en Buenos Aires.