Juzgado por injurias racistas
Hace un año, pronunció una polémica frase en la cadena France 2
El procurador pide una multa de ‘al menos 7.500 euros’ para el creador
El diseñador asegura que se trató de ‘un resbalón fuera de propósito’
Raquel Villaécija | París
viernes 10/02/2012
Hace justo un año que su compatriota John Galliano revolucionó las pasarelas con sus declaraciones antisemitas y ahora le toca a él rendir cuentas por similar comportamiento, en este caso dirigido contra la raza negra. El mundo del lujo parisino no parece presumir de tolerancia precisamente. Si el “adoro a Hitler” le costó al creador de Christian Dior su puesto en la casa de moda y 6.000 euros de multa, a Jean-Paul Guerlain, heredero de la conocida marca de perfume, le ha tocado este jueves rendir cuentas ante el juez por sus palabras.
El francés compareció ante el tribunal correccional de París por injurias raciales. La polémica se produjo en octubre de 2010. Durante una entrevista concedida a la cadena France 2 en la que contaba el proceso de creación de su nuevo perfume, el creador galo dejó claro lo que piensa de la productividad de la raza negra: “por una vez me he puesto a trabajar como un negro. No sé si los negros han trabajado tanto alguna vez, pero bueno…”.
Ante el magistrado Guerlain ha rechazado “todo racismo”. “Dije una imbecilidad, quería hacer reír a la periodista y me arrepiento de ello”, reconoció. “Yo soy todo menos racista. He sido educado en una familia que no lo era”, dijo. A pesar de no haber sido criado en un entorno xenófobo, el perfumista galo aseguró que la frase objeto de polémica era corriente en su época. “La primera parte de la frase la he escuchado toda mi juventud cuando trabajaba en el jardín de mi abuelo. Yo soy de otra generación”. El procurador pide una multa de «al menos 7.500 euros» para el creador.
Su apreciación sobre el rendimiento de los negros provocó entonces una avalancha de protestas. Las asociaciones contra el racismo denunciaron los “efluvios nauseabundos” de Guerlain y sus “tufos de racismo colonial” y SOS Racismo y El Movimiento Contra el Racismo y por la Amistad de los Pueblos le denunciaron.
Un ‘resbalón’
Consciente de la metedura de pata, el perfumista pidió disculpas por sus declaraciones “chocantes” pero que, se justificó entonces, no reflejaban “en ningún caso un pensamiento profundo, sino un resbalón fuera de propósito”. El perdón no calmó la ira de los miles de indignados que se manifestaron durante varios días frente a la sede de Guerlain en los Campos Elíseos y llamaron al boicot de los perfumes bajo su nombre.
La polémica cruzó el charco y en Estados Unidos el político y ex candidato presidencial Al Sharpton declaró que las palabras de Guerlain eran el reflejo del auge del racismo en Francia y en toda Europa. La controversia hasta le costó un rapapolvo a la televisión France 2 por parte del Consejo Superior Audiovisual, que le reprochó al canal la falta de control sobre su programación.
Si en el caso de Galliano, Christian Dior despidió automáticamente al creador para evitar ver asociado su nombre al antisemitismo, la dirección de Guerlain recordó entonces que Jean Paul Guerlain ya no formaba parte de su equipo. El francés dejó de ser accionista de la empresa en 1996 y desde 2002 tampoco estaba en nómina, aunque sí colaboraba con la marca. Tras sus palabras, esta dejó de contar con él para crear sus nuevos perfumes.
Aunque Guerlain y su grupo propietario, LVMH, se comprometieron a iniciar proyectos de mecenazgo contra el racismo para compensar el mal hecho y tratar de lavar su imagen, sus esfuerzos dieron aJean Paul Guerlain, tras los pasos de John Galliano l traste el pasado año tras el escándalo protagonizado por John Galliano, primero al insultar a una pareja en un bar, y después con su polémico “adoro a Hitler”.
Jean-Paul Guerlain, tras los pasos de John Galliano
10/Feb/2012
El Mundo, España, Raquel Villaécija