El mundo europeo y americano, tras declararse culpable de todo, desde no entender nada a no haber sido capaz de prever las revoluciones árabes, intenta un atajo peligroso: considerar a los Hermanos Musulmanes, los grandes ganadores de las revueltas, socio solvente, abierto y hasta moderado. De ahora en adelante estará presente en los encuentros internacionales, entendiendo que el mayor deseo de sus representantes políticos y sus funcionarios es poner en marcha un nuevo «Plan Marshall» que traerá la democracia.