Lo mismo busca el Estado Islámico con sus decapitaciones exhibidas en Internet. Por eso, batallones enteros de los ejércitos de Irak y Siria huyeron despavoridos, en lugar de combatir, dejando blindados y artillería en manos de los yihadistas. La diferencia es que el EI lo hace en un tiempo en el que la crueldad se practica, pero no se ostenta.